foto del grupo Speed
Periodos activos
1980 - Actualidad
Procedencia
Guipúzcoa/Guipuzkoa
Estado
Activo
Publicado por
TGL
Fecha publicación
25/10/2012
Estilos
3 fans

A comienzos de los 80, en Guipuzcoa, a modo de rampa de lanzamiento y tras un certamen organizado por la Diputación, se editó el recopilatorio “Gipuzcoa Star 82” (Diputación de Guipuzcoa, 1982). El disco recogía temas de unas 15 bandas locales que empezaban por entonces como Jotakie, Aristogatos, Ángeles del Infierno, Mogollón, Casino, Stereo, Males Parkinson... Tres de aquellas bandas, Asco, No y Los Patos se embarcarían en una gira por todo Euskadi, y de la convivencia de aquellos días surgiría, una vez disueltos los dos primeros combos, el embrión que daría lugar a Speed. Lo conformaba Iñaki Huarte (guitarra) y Ramón Munita (cantante) de los primeros, Fernando Santacana (guitarra) y Javier López (batería) de los segundos, y para el puesto de bajista recurren a Alberto Boch, que tocaba en Los Patos.

Con esta formación empezarían a funcionar alrededor de febrero de 1984. Entrevistados en sus comienzos por la revista Muskaria en su número de final de ese año hablaba Ramón de la apuesta absoluta por la velocidad, como su nombre indicaba, del nuevo proyecto: “Desde el principio cogimos esta línea y estamos muy contentos. Nuestro repertorio es traya (sic) y velocidad que es lo que en directo quiere el público”.

El escenario para los primeros conciertos que da la banda son principalmente los bares y garitos de la ciudad: El Porsche, Tenis, La Playa...

Grabarían dos maquetas con cuatro temas cada una en los estudios Tsunami de San Sebastián trabajando con su técnico Josean López. En la primera, registrada en septiembre, estarían incluidos temas como “El tiempo mata”, "Gamberro" o “No te enteras”.  

La segunda cinta se presentó al “I Concurso de Rock de Donosti”, certamen en el que Speed logró el tercer puesto. Un resultado que no contentó a la banda que se quejaba amargamente de que el primer premio hubiera recaído en La Vieja Guardia. Asimismo, el dinero que les correspondió (unas 25 mil pesetas), les pareció escaso en comparación con lo que cobró el presidente del jurado, el periodista Diego A. Manrique. Ramón hizo incluso ademán de repartir el dinero entre los presentes en señal de protesta.

En la nueva maqueta incluían canciones como “Máquinas” o “Todo me lo gasto en el bar”, posteriormente recuperadas en el que sería su primer LP. Disco cuya grabación afrontarían con un cambio en su formación; en concreto en el puesto del bajista, auténtica asignatura pendiente en Speed, que sufrirían durante su trayectoria para mantener uno de modo estable. A Alberto, que encontró incompatible su pertenencia a la banda y a Los Patos, le sustituiría Rafa Balmaseda de vuelta a San Sebastián tras su paso por Parálisis Permanente y Seres Vacíos.

La capital donostiarra es lo suficientemente pequeña para que los protagonistas de la escena musical de la ciudad se encuentren sin grandes dificultades. De hecho Rafa ya había contactado con parte del núcleo de No, propiciando además su cambio de nombre a Vidas Ejemplares, cuando entró a tocar con ellos.

Con el nuevo bajista volvería a los estudios Tsunami para grabar en abril de 1985 los temas suficientes como para plantearse la edición de un disco. Para poder costearse los gastos, unas 300.000 pesetas por siete días de grabación, contaban con la financiación que les habían ofrecido un periodista local y un hostelero de San Sebastián. Sin embargo, comenzar a trabajar la banda en Tsunami y perderse el contacto con los dos sujetos en cuestión fue todo uno. Tras insistirles varias veces para que abonaran lo prometido, reciben un día la decidida promesa de que a la mañana siguiente tendrían el dinero que necesitaban. Pero de lo que realmente se enteran cumplido el plazo estipulado es de que sus “socios capitalistas” han sido detenidos en un atraco la noche anterior. Abandonados frente a la deuda contraída con los estudios tendrían que recurrir a un préstamo bancario logrado con el aval de Julián Santacana, el padre de Nando.

De aquellas sesiones terminaría saliendo “Speed” (Victoria, 1985), el primer LP del grupo, un trabajo generoso en el número de temas y con gran variedad en los palos tocados. El álbum de debut contenía desde la descarnada bofetada a los vecinos franceses hasta la incursión en cuestiones tecno-informáticas de primerísima generación, como la del tema "Máquinas 2". En el mismo, que como indica Nando, "sería una buena banda sonora para cualquiera de las grandes vueltas ciclistas", se recogen las pruebas con el sintetizador ("el primer DX7 y la primera Lexicon que entraban en la Península") que hizo el guitarrista pensando en una hipotética versión bailable del "Máquinas 1" que habían compuesto entre él y Ramón.

Coincidieron en las fechas de grabación en el mismo estudio con algunas otras bandas que estaban trabajando en los que probablemente fueron después discos históricos de lo que vino a llamarse Rock Radikal Vasco (RRV). Y es que en aquellos meses por los estudios donostiarras se cocieron LPs como “Kortatu” (Soñua, 1985) o “Salve” (Soñua, 1984) de Kortatu y La Polla Records respectivamente.

Pero a pesar de la coincidencia temporal y geográfica Speed nunca quedaron englobados del todo en la escena vasca de finales de los 80. O al menos no terminaron de encajar en los parámetros que parecían compartir muchas de las bandas del RRV. Lo cierto es que un poco antes de que toda aquella explosión comenzara, uno de los dos grupos previos de los que surgiría Speed, No, contaba ya entre el público con destacadas promesas de lo que se estaba gestando por entonces. Nando nos cuenta por ejemplo cómo vio a Fermín Muguruza disfrutando de uno de los ska que tocaban entonces: “Chicas de sangre” o como el propio Josu Eskorbuto le ayudaba en los primeros conciertos llevando la guitarra.

Speed tuvieron claro que lo que les gustaba era desarrollar más de una vertiente, o al menos, no centrarse en las radicalidades que destilaban muchas de las otras bandas: “Somos un grupo que nos definimos como bastante gamberros. No pretendemos hacer letras demasiado originales ni nada, sólo divertirnos. Personalmente pienso que los textos son un descojono total”, respondían a Muskaria al respecto de los temas desarrollados en sus primeras letras. Lo que unos entendieron como indeterminación les hizo pasar por demasiado “blandos” en un momento en el que había quienes pedían compromiso incondicional. Por otro lado, hubo quien entendió que su irreverencia y actitud gamberra les alejaba del incipiente Donosti Sound que se andaba cocinando en el momento.

Ya comentaban en la entrevista que concedieron tiempo después al blog Adiós Lili Marlem: "Nosotros tuvimos nuestras críticas porque nunca entramos en parámetros establecidos, era otro punk dentro del punk. De pronto podíamos hacer una canción dura, con carga social, o ironizar con temas más banales. En el fondo Speed es como la vida misma, a veces estás quemado con todo, otras te sientes solidario, otras haces el chorra... el ocio, el trabajo, la soledad, el futuro... En fin muchos estados de ánimo".

A este posible desarraigo para con la corriente predominante del momento en el País Vasco de principios de los 80 también contribuiría el sello elegido para poder poner en la calle “Speed”. Fue gracias a los contactos de Josean, el técnico de Tsunami, que Speed terminase firmando con Discos Victoria, una compañía afincada en Madrid, en la calle O’Donnell, que albergaba a bandas como Burning. Y es que, a pesar del carácter contestatario de muchas de sus letras, no terminaron de convencer nunca a ninguna de las discográficas vascas, tan activas entonces. Preguntados al respecto nos dicen que quizás no tuvieran la impronta política de otros grupos de la época. De alguna manera se mantuvieron al margen de estas cuestiones.

Con el disco se editó además el sencillo “1985” (Victoria, 1985), con "El año de la juventud" en la primera cara y “No te enteras” por la segunda.

Speed fue una de las dos bandas que tocó en el primer concierto del 1986 que se celebró en San Sebastián. El evento fue en el polideportivo de Anoeta y oficiaron de banda local en un cartel en el que también aparecían Ilegales, que presentaban para la ocasión su disco "Todos Están Muertos" (Epic, 1985). Los donostiarras por su parte, con nuevos temas ya grabados aprovechaban para estrenar la nueva formación, en la que Luis Vega sustituía como bajista a Rafa. La crónica en El Diario Vasco del concierto hablaba de uno de los mejores directos de Speed a pesar de que su esfuerzo por animar al público presente, en número algo menor de lo esperado, encontró una respuesta excesivamente fría por parte del respetable.

Las nuevas canciones del grupo servirían parar facturar “¡Ya Estamos En Europa!” (Victoria, 1986). El disco continuaba con la combinación de sátira para con lo que no estaban de acuerdo (el entusiasmo por entrar a formar parte de la Europa Comunitaria o la hipocresía de la sociedad en cuestiones como el alcohol o los centros psiquiátricos) y gamberrismo que les distinguiría desde el principio. El maxi de cuatro canciones, grabadas también en los estudios Tsunami, se convertiría con el paso del tiempo en uno de los mejores trabajos del grupo. Habían planeado que su edición coincidiera con la firma del acuerdo de entrada de España en la Unión Europea, pero retrasos inevitables terminaron por impedirlo.

La compañía movió hilos y fue entonces posible oir la canción que dio título al disco en emisoras como Los 40 Principales o la de “Locos” en Radio 3, “cuando era más vanguardista” nos apunta Ramón. Asimismo, les aseguraron una aparición en Tocata, el programa musical de televisión presentado por José Antonio Abellán. La banda no desaprovechó la ocasión y efectuaron el play-back con Ramón ataviado de torero, capote y montera. El traje, que no disfraz, se lo había alquilado horas antes a un par de banderilleros en un bar de las cercanías de la Plaza de Las Ventas. Así lo contaba el cantante para Adios Lili Marlem: “Yo diciendo que necesitaba un traje de torero para ir a la tele, y todos me miraban como diciendo ¿quién es este colgao? Al final dos banderilleros accedieron al alquiler del traje (15.000 pts. de las antiguas me costó la majarada), pero con la condición de que tenían que acompañarme a la grabación pues no se fiaban del tema. Mientras, en el exterior, el grupo en la furgoneta esperando y cagándose en mis ideas... cuando aparezco con los dos subalternos y el traje de luces y hala, pa’la tele. Ya dentro me vistieron como se visten los toreros, por los pies y todos los ritos, hasta me dieron unas clases de cómo manejar la capa, todo muy instructivo”.

Con ganas evidentes de cuando menos pasar un buen rato, Ramón se dedicó a responder con incoherencias a las preguntas del presentador. Durante la actuación, en la quedó de manifiesto que el cursillo acelerado que le habían dado sobre la técnica del toreo no había sido muy eficaz, el cantante logró convertirse en uno de los pocos músicos que mostró el dedo (el corazón, claro) a la cámara en un programa de la televisión nacional.

Tan sólo un mes después repitieron en un plató, cuando participaron en los conciertos de Radio 3. Se trataba de una muestra de bandas y a Speed le tocó actuar a las 10 de la mañana, una hora algo intempestiva teniendo en cuenta que se habían pasado la noche anterior sin dormir viajando desde San Sebastián hasta Madrid. Su concierto sí fue en directo en esta ocasión, contando además con la presencia de Mikel Biain para la sección de vientos. Ramón apareció en escena con un embudo por sombrero al interpretar “Locos” o con un taburete al que cantar su amor y lascivia en “Banqueta”, temas ambos del maxi “¡Ya Estamos En Europa!”.

Interesados por su opinión acerca de posibles incompatibilidades entre su actitud burlesca para con determinados aspectos del sistema y el apoyo del que disfrutaron en aquellos momentos en medios tan convencionales como las radio fórmulas nos dirigimos a ellos. Admiten haber recibido críticas en su momento por ello, de haberse sentido “entre medias del sistema y de los antisistemas” pero no dudan en recordar el papel que se puede desempeñar a la hora de criticar al mecanismo social desde dentro del mismo. Hablan Nando y Ramón de mantenerse consecuente con uno mismo: “No nos ganábamos las lentejas con esto de la música”, gente trabajadora todos ellos, no encontraban en actitudes destructivas de otros combos de la época una alternativa realista que se ajustase a su caso.

Surge en la conversación en este punto el ejemplo de Eskorbuto, a los que los miembros de Speed consideran ejemplo de punk desde la marginalidad más absoluta a todos los niveles. Fueron los vizcaínos compañeros de cartel en más de una ocasión, como también La Polla Records, y confiesan haberse mostrado reacios finalmente a tocar con ellos en más de una ocasión. Nos hablan de jornadas en las que no pudieron tocar por haberse tenido que suspender el concierto tras la actuación de Eskorbuto. “Se suponía que tenían que tocar durante una hora y cuarto y paraban tras apenas 15 minutos”, con lo que el público, enfadado por lo que consideraban una estafa invadía el escenario y comenzaba a destrozar los instrumentos y equipo que encontraban, en muchos casos, propiedad del grupo que venía después y no de Eskorbuto como creía la masa enfurecida. 

Bien dirigidos por la oficina de Txalupa, tocaron por todo Euskadi con La Polla Records, Cicatriz, Kortatu, Eskorbuto... Asimismo, además de compartir escenario con los ya mencionados Ilegales, se les emparejaría con Siniestro Total o con Los Rebeldes, con los que dicen tener alguna que otra anécdota vivida en las habitaciones de hotel que compartieron, en su gira por Suiza. También saldrían para tocar en Francia y participar en unas muestras musicales.

La relación con Discos Victoria comenzó a deteriorarse debido a un factor inesperado: el repentino éxito que empezaron a cosechar con Gamberros Unidos, un proyecto en paralelo que tienen con una cuadrilla de amigos. Surgiría este otro grupo a modo de broma un día en el local de ensayo cuando para terminar la jornada invitan a los allí reunidos, entre cervezas, a tocar "Calderete", una canción pachangera, de fiesta de pueblo. El tema es un clásico local que cantan en las cenas de las sociedades gastronómicas de la ciudad, al salir por los bares de farra... Decidieron grabarlo en una cinta de cassete e incluso llegaron a acudir a la radio disfrazados todos para que no se les pudiera reconocer. Así lo contaban para Adiós Lili Marlem: "Total, 20 tíos tomando Radio Popular de Donosti pidiendo que pusieran el tema. No veas el sorpresón del locutor. A partir de ahí grabamos en el estudio una cinta con "Calderete" y "Hazte un puro", hicimos unas 300 copias de cassete a cassete caseras para vender en los bares y sacar el coste de la grabación, y se vendieron todas enseguida".

La buena acogida del proyecto en paralelo tiene su continuación cuando se les ocurre presentar los temas al sello madrileño cuando bajan de promoción del Maxi "Ya Estamos En Europa". Los responsables de la compañía perciben rápidamente las posibilidades de tan festivo producto y les urgen a grabar, no ya las dos canciones de muestra, sino todo un LP de esa guisa. Eso sí, los plazos de entrega son realmente exigentes: La reunión tiene lugar en abril y el sello está pensando en sacar el disco a la calle en verano, época ideal para este tipo de explosiones de júbilo pachangero. "Total, componer, grabar, ensayar y promocionar dos discos en horas libres (puesto que todos somos currelas), una barbaridad, pero se hizo", contaban a Adios Lili Marlem. La canción en cuestión, "Calderete", se convierte en canción del verano en 1986, y entonces todo se dispara. La compañía aprieta a la banda para que promocionen el tema y el disco, y los donostiarras, conscientes del cariz que están tomando las cosas, dejan claro que con Speed tienen bastante, que es ése su proyecto principal, al que quieren dedicar todos sus esfuerzos.

Pero la compañía seguiría insistiendo, y cuando la banda les presentó después del verano las canciones para un nuevo disco de Speed, les impuso como condición para editarlo, el sacar otro como Gamberros Unidos. Fue entonces que decidieron cambiar de sello discográfico para poder dar salida sin problemas a sus discos. Es por ello que el siguiente LP de la banda, “Anticomercial” (La General, 1988), aparecería con la discográfica La General, otra compañía madrileña con la que también habían grabado grupos como TDeK.

"Anticomercial" tiene algo de cambio de registro con respecto a los primeros trabajos. Lo abrían con una vigorosa canción, "Genaro el genoso", el cerdo de la portada pintada por Roskow, hermano de Iñaki, que ya les hiciera el logotipo de la banda que sirvió de portada para el primer LP. Cerraban el disco con aires de elegante nueva ola con la lograda "A nuestra querida Donostia". El sello consideró pertinente acompañar el disco con el sencillo "Genaro el Genoso" (La General, 1988), que incluía precisamente las dos canciones arriba mencionadas.

Tan sólo un año después, Speed repetiría con un nuevo LP: "Contento" (Fonomusic, 1989), grabado en Tsunami y editado por Fonomusic, directamente ligada a La General. La formación había vuelto a experimentar un cambio al bajo, que pasaría a manos de Antxon Barredo. En la nueva entrega parecía notarse un especial interés por mostrar el lado más sólidamente rockero y guitarrero de la banda. Canciones  de cerveza, callejeo y cuestiones de barrio y portal.

El disco se hizo acompañar por dos sencillos, “Contento / Ernesto está Puesto”(La General, 1989) y “Sábado a La Noche” (La General, 1990) en los que directamente se reconocía: “(...) Speed son cinco biografías llenas de rock’n’roll, bares y mucha noche por delante” (caso del primero) o se seleccionaba dos temas en los que se trataba este tipo de cuestiones, “Sábado a la noche” y “Circula” (caso del segundo).

Llega, tras esta última entrega, sin embargo, el momento en el que parte del grupo da por buena la aventura musical vivida hasta ese momento. En 1991 Iñaki se enrolaría en la aventura de Eskorbuto por México sustituyendo a Josu, que estaba ya bastante enfermo, mientras que Nando y Ramón, los únicos con ganas de seguir ensayando y preparando más temas, alargarían la actividad de Speed, con actuaciones con pregrabados, hasta 1993.

De la banda no se volvió a saber hasta casi dos década después. Fue en una de las reuniones entre ellos para tomar algo que Nando plantea, animado por la aparición de las canciones de Speed digitalizadas en varios portales de internet, la posibilidad volver a poner en marcha el grupo. Sería él el encargado de ir convenciendo a cada uno de los miembros de la banda (con Luis Vega como bajista) de habilitar un local y de resucitarla. Es noviembre de 2010 e incluso graban en video casero el primer ensayo de rencuentro.

Comienzan reuniendo un ramillete con canciones antiguas con las que poder montar actuaciones. Dan unas cuantas hasta que en el concierto de Gasteszena organizado por Asier Mendizabal (Nokono) de la radio libre TtanTtakun de Donostia, los técnicos que les acondicionan el sonido, Aitor Ederson (Desastrozombies) y Mikel González -el Gordo- (Vómito), responsables además de los estudios Hernani, les proponen grabar una maqueta con algunos de los temas nuevos que tienen ya en su repertorio. Animados con la oferta preparan los seis temas que conforman el mini CD “Antigubernamental” (Speed, 2012).

Con ganas de seguir mordiendo como hicieran entonces, Speed mezclaba en la media docena de temas editados, diatribas contra la vida moderna, cantos de rock and roll y ganas de fiesta. Nando, con experiencia en cuestiones audiovisuales, pondría en poco tiempo en circulación unos cuantos videos con la banda tocando temas antiguos y algunos de los que presentan en el nuevo trabajo.

Para presentar el disco tocaron a comienzos del 2012 en San Sebastián con The Pennycocks, Screamin’ Targets y Lobo Eléctrico.  Se acercaron posteriormente a Ponts (Lerida) para tocar con Andanada 7, Kabreo e Inem Kilers.

En octubre de ese mismo año, Javier tiene que dejar el grupo por problemas familiares. Tardan poco en reemplazarlo porque tomando una cerveza en un bar se encuentran con Karlos Orbegozo (Barley Juice, Plan B), al que convencen para que se encargue de las baquetas de Speed. La transición se produce con el concierto que dan en Gasteszena (San Sebastián) como grupo invitado en el concurso de La Púa de Oro.

La banda tiene tiempo además de preparar el videoclip de "Si falta rock and roll yo no puedo vivir" de su disco anterior.

Asimismo ofrecen a Mikel González, su técnico y productor desde "Antigubernamental" para que se añada al grupo y aporte una guitarra extra al sonido de Speed.

En esta formación de quintento entran en los Estudios Scalextric en marzo de 2013 a grabar los temas que llevan preparando desde hace un tiempo. La grabación, en principio planeada para unos diez días, se alargó considerablemente por el accidente que sufre Mikel en el que se fractura tibia y peroné de una de sus piernas.

A pesar de los infortunios iniciales "Pusilánimes" (Sellodiscografico.com, 2013) vio la luz con una gran noticia: la firma por tres discos con Sellodiscográfico.com, una pequeña eternidad para los tiempos que corren. Tiempos que quedan amargamente descritos en las letras de la última entrega de Speed. Punk rock de contundencia asegurada y que a pesar del habitual talante de la banda rezuman sabor amargo y agridulce de la realidad que describen. 

El disco lo presentan el 13 de diciembre en El Doka de San Sebastián. Se les ve con ganas de volver a tomar las calles y como decían a Adios Lili Marlem no tienen fecha de caducidad. De nosotros se despiden energéticos: "¡Larga vida a Speed! Seguiremos informando".

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